El Belén ocupa una extensión de 40 m2. El frente tiene 10 metros de ancho, con una profundidad de 4 metros.

Las figuras situadas en el Belén son aproximadamente 150. También pueden contemplarse en el Belén utensilios de la vida cotidiana, herramientas y aperos, reproducidos en muchos casos con todo detalle.

El sistema de iluminación se compone de un cuadro eléctrico activado por un programa informático.

Se efectúan ciclos de diferentes colores e intensidades, que pretenden recrear ambientes diurnos y nocturnos. Hay instaladas 60 lámparas de varios colores, con una potencia total de unos 6.000 W.

Todo el espacio del Belén está cubierto por una bóveda de escayola, con las constelaciones que son visibles desde Palestina representadas por medio de puntos de fibra óptica. Las calles y las casas también se iluminan en la noche, mediante puntos de luz que imitan antorchas, fogatas y lámparas de aceite.

En sincronía con los ciclos de iluminación, una banda sonora reproduce los sonidos del ambiente, tanto en el día como en la noche.

En el Belén puede verse un río cuyo cauce recorre unos tres metros, desde el fondo hasta el frente de la instalación. El circuito hidráulico está activado por una bomba eléctrica que impulsa el agua almacenada en un depósito de 50 litros de capacidad.

Otras dos pequeñas bombas alimentan las fuentes que manan continuamente.